El ex primer ministro británico Boris Johnson reclamó que el Reino Unido envíe de inmediato más aviones, tropas o buques a las islas Malvinas, en medio de la renovada ofensiva diplomática de Javier Milei para recuperar la soberanía argentina sobre el archipiélago.
En una columna publicada este viernes en The Daily Mail, Johnson sostuvo que Londres debe demostrar de manera concreta su compromiso con la defensa de las islas y pidió al gobierno británico que deje en claro que no aceptará cuestionamientos sobre la explotación petrolera en el Atlántico Sur.
“Burnham debe controlar este problema, y rápido. Debe afirmar con firmeza que las Malvinas son británicas”, planteó el dirigente conservador, antes de reclamar el envío de refuerzos militares.
“No importa si se trata de más aviones, tropas o barcos”, agregó Johnson, quien argumentó que la Argentina debe comprender que Gran Bretaña mantiene un compromiso “profundo e implacable” con la defensa de los habitantes de las islas.
La dura intervención de Johnson se produjo después de que el presidente Javier Milei volviera a reclamar respaldo internacional para la posición argentina y les pidiera a los países considerados aliados que “no miren para otro lado” cuando se vulnera la soberanía nacional y se extraen recursos naturales del territorio en disputa.
Johnson vinculó el endurecimiento del discurso argentino con el contexto político regional. Según su interpretación, Milei es admirador de Margaret Thatcher y no buscaría un enfrentamiento militar con el Reino Unido, aunque podría recurrir al histórico reclamo de soberanía para fortalecer su posición interna.
El ex primer ministro advirtió que una provocación o un error de cálculo podrían desencadenar una nueva crisis innecesaria en el Atlántico Sur. También recordó que actualmente las islas cuentan con una guarnición militar permanente, aviones de combate Typhoon y sistemas de defensa aérea.
Las declaraciones fueron formuladas como respuesta a Lord Simon McDonald, exmáximo funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores británico, quien puso en duda que la defensa de las Malvinas continúe siendo estratégica para Londres y planteó que sus habitantes deberían reconsiderar su futuro.

McDonald había señalado que en las islas viven alrededor de 3.600 personas, que el territorio se encuentra a una enorme distancia del Reino Unido y que los intereses estratégicos británicos cambiaron desde la guerra de 1982.
Johnson calificó esos argumentos como “inmorales, estúpidos y peligrosos” y aseguró que podrían ser interpretados en Buenos Aires como una señal de debilidad o como la existencia de una corriente favorable a negociar la soberanía.
“¿Cómo demonios cree que será recibido esto en Buenos Aires?”, preguntó el exmandatario británico, quien consideró que las palabras de McDonald podrían generar una percepción equivocada sobre la postura mayoritaria del Reino Unido.
El dirigente conservador también defendió el resultado del referéndum celebrado en las islas en 2013, cuando la mayoría de los habitantes votó a favor de mantener el estatus de territorio británico de ultramar. La Argentina no reconoce esa consulta porque considera que se realizó sobre una población implantada por la potencia ocupante.

Margaret Thatcher, rodeada por militares británicos durante una visita a las islas en 1983.
Otro punto central del planteo de Johnson fue el yacimiento petrolero Sea Lion, ubicado en aguas del Atlántico Sur cuya soberanía reclama la Argentina. El ex primer ministro afirmó que su explotación podría generar importantes ingresos para los habitantes de las islas y para el Reino Unido.
El Gobierno argentino sostiene que cualquier exploración o explotación unilateral de hidrocarburos en esa zona es ilegal y vulnera las resoluciones de las Naciones Unidas, que instan a ambos países a reanudar las negociaciones para encontrar una solución pacífica a la disputa de soberanía.
Johnson cuestionó además la política exterior del gobierno laborista británico y mencionó como antecedentes las decisiones adoptadas sobre las islas Chagos, Gibraltar y la relación con Estados Unidos.
También aludió a la posición de Washington, que formalmente no reconoce la soberanía británica sobre las Malvinas y mantiene una postura neutral respecto del conflicto entre la Argentina y el Reino Unido.
El exmandatario concluyó su columna con un mensaje de tono abiertamente militar: “Si quieres la paz, prepárate para la guerra”. Según Johnson, el envío inmediato de refuerzos sería la única manera de evitar interpretaciones equivocadas y desalentar cualquier posible incidente en el Atlántico Sur.
La Argentina mantiene desde 1833 su reclamo de soberanía sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. La Constitución Nacional ratifica que su recuperación constituye un objetivo permanente e irrenunciable, respetando el modo de vida de sus habitantes y de acuerdo con los principios del derecho internacional.
La posición oficial argentina sostiene que la disputa debe resolverse exclusivamente por medios diplomáticos y pacíficos, tal como establecen las resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Fuente original: columna de Boris Johnson.



