La cadena nacional de Javier Milei sobre las Islas Malvinas provocó una inmediata reacción del arco político argentino. Referentes del oficialismo respaldaron el endurecimiento de las medidas contra las empresas involucradas en la explotación petrolera y el fortalecimiento de la presencia nacional en Tierra del Fuego, mientras dirigentes opositores cuestionaron la política exterior del Gobierno y acusaron al Presidente de utilizar la causa con fines electorales.
Entre las principales medidas, Milei anunció sanciones más duras contra las compañías que participen de la exploración y explotación de hidrocarburos en las aguas que rodean las islas, además de la asignación de recursos para avanzar con la construcción de la Base Naval Integrada en Ushuaia.
El Presidente también pidió respaldo internacional para el reclamo argentino y sostuvo que los países aliados no pueden “mirar para otro lado” cuando se vulnera la soberanía nacional y se extraen recursos naturales de un territorio en disputa.
Una de las primeras figuras del oficialismo en pronunciarse fue Patricia Bullrich. La senadora libertaria calificó los anuncios como “el paso más importante de nuestra historia” en relación con la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas.
Bullrich destacó especialmente las medidas contra las empresas que operan en el archipiélago, el aumento del presupuesto y el fortalecimiento de la presencia estratégica argentina en Tierra del Fuego.
La exministra de Seguridad también hizo hincapié en la posición de Estados Unidos frente al reclamo argentino. “Es una cuestión que debe ser escuchada”, afirmó.
Luis Petri, diputado nacional y exministro de Defensa, aseguró que la Argentina se encuentra “más cerca de recuperar nuestras Islas Malvinas”. Según expresó, el mensaje presidencial planteó una mirada que no se limita al pasado, sino que busca establecer una estrategia hacia el futuro.
Petri sostuvo que “la paz no se construye desde la debilidad”, sino mediante “la fuerza de nuestras razones y la fortaleza de una sociedad unida detrás de una causa justa”.
En otra publicación, el dirigente apareció con una gorra negra que llevaba en dorado la silueta de las Islas Malvinas.
Desde la oposición, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, lanzó una dura crítica contra Milei y aseguró que el mandatario demoró “267 días” en aplicar la legislación existente.
“Ahora lo hace de manera oportunista”, cuestionó. Bianco recordó que el 10 de diciembre de 2025 las compañías Navitas y Rockhopper comunicaron su decisión final de invertir en el proyecto petrolero Sea Lion, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte.
Bianco afirmó que durante ese período el Gobierno nacional no adoptó medidas efectivas contra los intereses vinculados con el proyecto ni avanzó sobre aseguradoras, proveedores, financistas y mercados en los que cotizan las empresas.
El funcionario bonaerense agregó que la defensa de la soberanía requiere “responsabilidad e inteligencia estratégica” y anticipó que su espacio político trabaja con la expectativa de modificar en 2027 el rumbo de la política argentina frente a la ocupación británica.
También se pronunció el diputado nacional del Frente de Izquierda Nicolás del Caño, quien acusó al Presidente de intentar utilizar el reclamo sobre las Islas Malvinas para recuperar terreno político antes de las elecciones.
Agustín Rossi también cuestionó los anuncios con la frase “Bienvenido Milei a la Causa Malvinas”. El exministro recordó que las sanciones anunciadas se apoyan en una ley sancionada en 2011 y que la construcción de la Base Naval Integrada de Ushuaia comenzó en 2022.
Rossi señaló que Milei podría haber adoptado esas decisiones desde el comienzo de su mandato, en cumplimiento de la cláusula transitoria primera de la Constitución Nacional, que ratifica la legítima e imprescriptible soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.
En respaldo al Gobierno, el secretario de Turismo, Ambiente y Deportes, Daniel Scioli, calificó como “brillante” la cadena nacional y destacó la defensa “firme e innegociable” de la soberanía.
Por su parte, el dirigente de la Coalición Cívica Hernán Reyes afirmó que “se viene el libertonacionalismo” y describió los anuncios como “sobreactuaciones de todo tipo, promesas de resistencia y delirios de grandeza”.
“No hay política exterior: hay obediencia a Trump, que lógicamente piensa en sus intereses y no en los nuestros”, agregó Reyes.
En tanto, el senador radical Maximiliano Abad remarcó que “la Cuestión Malvinas no es bandera de un gobierno o de un partido político, sino una causa del Estado argentino”.
Abad respaldó la aplicación de sanciones frente al avance unilateral del Reino Unido en la exploración y explotación de recursos naturales, al considerar que esas actividades contradicen resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
“El mundo debe comprender que ningún interés extranjero va a usufructuar nuestro territorio sin consecuencias y que una población implantada no tiene derecho a la autodeterminación”, concluyó el senador.



