El Banco Mundial aprobó hoy un nuevo proyecto de USD 300 millones para la Argentina.
Los fondos tienen como objeto mejorar la eficiencia, eficacia y transparencia de la administración tributaria, “gracias a la simplificación de trámites, la automatización de procesos administrativos y la provisión de información clara y oportuna para los contribuyentes”.

El avance hacia un sistema tributario más transparente y eficiente se materializa en la digitalización de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que permitirá a los contribuyentes acceder a una mayor cantidad de datos y facilitará la sistematización de la información fiscal. Esta transformación, que incluye la mejora en el análisis y la planificación fiscal a largo plazo, se enmarca en el proyecto aprobado por el Banco Mundial.
El secretario de Finanzas del Ministerio de Economía, Pablo Quirno, subrayó que la operación “es parte de un programa amplio con el Banco Mundial, en respaldo claro a las prioridades del gobierno del Presidente Milei: equilibrio fiscal, apertura económica y fortalecimiento institucional”. Quirno remarcó que la medida contribuirá a consolidar las reformas de política y administración tributaria impulsadas desde el inicio de la actual gestión, con el objetivo de “generar condiciones para fomentar la inversión privada, que es el verdadero motor del crecimiento sostenido y la generación de empleo genuino en la Argentina”.
El sistema tributario argentino, si bien constituye una fuente sólida de ingresos para el Estado, presenta áreas susceptibles de mejora, especialmente en el contexto de las reformas estructurales promovidas por el Ejecutivo. El proyecto financiado por el Banco Mundial apunta a optimizar la estructura impositiva, ampliar las bases tributarias, incrementar la eficiencia recaudatoria y fortalecer la equidad. El propósito es construir un sistema más justo, moderno y sostenible, capaz de responder a las demandas de una economía en proceso de apertura y transformación.



