La escalada bélica en Medio Oriente abrió un nuevo frente de preocupación en Europa: la capacidad de Irán para proyectar ataques a miles de kilómetros de distancia y la eventual activación de células terroristas encubiertas en territorio europeo.
El conflicto se intensificó en las últimas horas con nuevos lanzamientos de misiles y drones por parte de Teherán y de milicias aliadas contra Israel y países del Golfo que albergan bases estadounidenses. El punto de inflexión fue la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, hecho que desató una ofensiva de represalias y una respuesta militar sostenida de Estados Unidos e Israel.
El alcance de los misiles iraníes
Analistas militares advierten que uno de los proyectiles más potentes del arsenal iraní es el misil Khorramshahr-4, con un alcance estimado de entre 2.000 y 3.000 kilómetros y capacidad para transportar una ojiva de hasta 1.500 kilos. De ser utilizado desde territorio iraní, podría alcanzar amplias zonas del sur y el centro de Europa, incluyendo Grecia, Italia y partes de Alemania, Polonia o Dinamarca.
Además, los drones suicidas Shahed —con un rango cercano a los 2.000 kilómetros— representan una amenaza adicional. Aunque son más lentos que los misiles balísticos, pueden lanzarse en grandes cantidades y en oleadas sucesivas para saturar los sistemas de defensa aérea.
Irán posee uno de los arsenales de misiles más extensos y diversos de Medio Oriente. Sin embargo, la magnitud exacta de su capacidad es difícil de determinar debido al hermetismo del régimen y a la existencia de instalaciones subterráneas conocidas como “ciudades de misiles”.
En las últimas horas, un dron iraní impactó en la base aérea británica de Akrotiri, en Chipre. El Ministerio de Defensa del Reino Unido evacuó de manera preventiva a familiares del personal militar destacado en el lugar. Posteriormente, otros dos drones fueron interceptados antes de alcanzar el objetivo.
El episodio encendió alarmas sobre la posibilidad de que el conflicto se extienda más allá de Medio Oriente y alcance directamente a infraestructuras estratégicas en suelo europeo o bajo jurisdicción europea.
La doctrina de “guerra mosaico”
Expertos en defensa sostienen que la estructura militar iraní se basa en el concepto de “guerra mosaico”, una doctrina que descentraliza el mando en caso de que la cúpula militar sea neutralizada. Bajo este esquema, mandos intermedios podrían asumir mayores niveles de autonomía para ejecutar operaciones si pierden contacto con la conducción central.
Esto genera incertidumbre sobre quién tiene actualmente la autoridad para ordenar acciones que podrían ampliar el conflicto, especialmente tras los golpes sufridos por la dirigencia militar iraní.
Temor por células durmientes en Europa
Otra de las preocupaciones es la posible activación de “células durmientes”, grupos encubiertos que permanecen inactivos durante años hasta recibir la orden de ejecutar atentados, actos de sabotaje o espionaje.
Legisladores y funcionarios de inteligencia en Alemania advirtieron que no puede descartarse la existencia de estructuras vinculadas a Irán en territorio europeo. El régimen iraní ha sido acusado en el pasado de planificar operaciones en el exterior, incluidas conspiraciones para atentados y ataques selectivos.
En el Reino Unido, el nivel de amenaza terrorista se mantiene en “sustancial”, lo que implica que un atentado es considerado probable. Las autoridades revisaron el estado de alerta tras la escalada reciente. En Estados Unidos también se detectó un aumento en las comunicaciones interceptadas vinculadas a posibles células o actores asociados.
División en la Unión Europea
Mientras tanto, los líderes europeos intentan consensuar una postura común frente a la crisis. Francia, Alemania y el Reino Unido señalaron que tomarán medidas para defender sus intereses y los de sus aliados en la región, incluyendo acciones defensivas proporcionales si fuera necesario.
Sin embargo, dentro de la Unión Europea persisten diferencias sobre cómo interpretar el marco del derecho internacional en relación con los ataques contra Irán y el rol de Estados Unidos e Israel en la ofensiva.
Víctimas y expansión regional
En paralelo, los intercambios de fuego dejaron víctimas en Israel y en países del Golfo. Bahréin informó que interceptó decenas de misiles y drones, aunque algunos proyectiles impactaron en edificios y en zonas cercanas a instalaciones estratégicas. En Israel se registraron muertos y heridos tras impactos en áreas urbanas.
También se reportaron ataques en Irak y Kuwait, además de bombardeos en el sur del Líbano tras enfrentamientos con Hezbollah, aliado de Teherán.
El conflicto se encuentra en una fase de alta volatilidad, con operaciones militares en curso y una creciente preocupación por su posible expansión geográfica. La capacidad misilística de Irán y la eventual activación de redes encubiertas en Occidente agregan un componente de incertidumbre que mantiene en alerta a gobiernos y servicios de inteligencia en toda Europa.




