Luis Galarreta es el candidato a vicepresidente que acompaña a Keiko Fujimori en la fórmula y llamó la atención por usar garfios protésicos en ambos brazos durante actos públicos. Su figura despierta curiosidad y debate en redes, y su trayectoria combina una historia personal marcada por la discapacidad y una carrera política de larga data.
Orígenes y amputación de Luis Galarreta
Nacido en Lima el 12 de marzo de 1971, Galarreta sufrió una malformación en los miembros superiores y a los tres meses los médicos le practicaron la amputación. Él mismo contó en entrevistas que su proceso fue difícil: “Mi historia es muy rica, no cambiaría nada”, frase que repetirá al relatar sus primeros años.
Luis Galarreta empezó su camino político a principios de los 2000: intentó llegar al Congreso en 2001 y fue electo regidor en 2002. Llegó al Parlamento en 2006, reelecto en 2011. Militó en el Partido Popular Cristiano y, más adelante, se incorporó al espacio del fujimorismo con distintos roles y cargos en su trayectoria pública.De crítico a aliado
En la década pasada protagonizó cruces con Keiko Fujimori; llegó a calificar al fujimorismo como una experiencia negativa en institucionalidad y corrupción. Aun así, con el tiempo pasó a integrar Fuerza Popular. Sobre la actitud hacia Keiko dijo: “Hay un sector que quiere ver que Keiko se flagele”.
Actualmente se desempeña como vicepresidente del Parlamento Andino y fue presidente del Congreso peruano en ejercicios anteriores. Su rol en la campaña se hizo visible el domingo tras votar junto a Keiko, y la imagen de los garfios en sus manos encendió comentarios en redes y medios sobre representación, discapacidad y política contemporánea.
Su biografía médica incluye el dato, remarcado por él mismo, de que su madre consumía una composición durante el embarazo que pudo afectar el desarrollo fetal, lo que llevó a la intervención temprana. La familia, dijo, apeló a la fe y a la confianza en los médicos mientras enfrentaban aquella decisión difícil.
En un contexto electoral tenso, la presencia de Luis Galarreta al lado de Keiko es leída por unos como un gesto de inclusión y por otros como un símbolo de la amalgama interna del fujimorismo. Su trayectoria, entre críticas pasadas y pasos hacia la corriente oficialista, seguirá siendo parte del debate público en Perú. /La 100



