La tensión en los mercados globales se recrudece este martes ante la posibilidad de una extensión de la guerra en Medio Oriente y el anuncio del cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán. Este estrecho canal, por el que transita aproximadamente una quinta parte del petróleo que se comercializa a escala mundial, es clave para el suministro energético, y su interrupción alimenta fuertes movimientos en los activos financieros y en los precios del crudo.
Reacción de las bolsas y principales índices
Las principales bolsas del mundo profundizan sus caídas. El Euro Stoxx 50 retrocedió 3,6%, mientras que el DAX alemán cayó 3,6% y la bolsa de Milán se desplomó casi 4%. En Wall Street, los principales índices cotizan en rojo en la jornada: el Nasdaq pierde 1,1%, el S&P 500 baja 1% y el Dow Jones cae 1,1%.
Visión de los analistas
Federico Filippini, Head of Research & Strategy de Adcap, afirmó que este conflicto podría ser más intenso que el episodio previo de 2025 y mencionó que varios analistas estiman una posible duración de entre uno y dos meses. Según su análisis, “Irán no puede imponerse militarmente, pero sí tiene capacidad para elevar el costo económico, en particular si logra afectar los flujos energéticos a través del Estrecho de Ormuz”.
Filippini añadió que la apuesta de Estados Unidos podría orientarse a un cambio de régimen desde dentro, tras la “decapitación del liderazgo” sin una invasión terrestre.
Escenarios probables
El experto describió tres posibles finales al conflicto:
- Tregua con negociación: intercambio de límites nucleares o misiles por la supervivencia del régimen; considerado poco probable.
- Tregua sin concesiones: mantenimiento del estatus quo, similar a episodios previos; señalado como el escenario base.
- Cambio o colapso de régimen: con elevada incertidumbre sobre sucesores y riesgo de inestabilidad; el menos probable.
“Este escenario ya gatilló cierto risk-off global, con monedas y bonos emergentes bajo presión”, amplió Filippini, subrayando la transmisión del riesgo a los mercados emergentes.
Suba del precio del petróleo
El petróleo Brent escaló otro 4,6% este martes, acumulando su tercer avance diario consecutivo, ante el temor de interrupciones en el suministro procedente de Oriente Medio por las amenazas al transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz. Los futuros del crudo Brent europeo alcanzaron los u$s81 por barril, luego de un salto cercano al 7% en la sesión anterior.
Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos avanzó 7,79% hasta los u$s76,78 por barril, recuperando niveles no vistos desde junio de 2025 en picos intradía. Tony Sycamore, analista de mercado de IG, advirtió que “sin una rápida desescalada a la vista, el estrecho de Ormuz efectivamente cerrado e Irán mostrando su disposición a atacar la infraestructura energética de la región, los riesgos al alza persisten y aumentan cuanto más se prolonga el conflicto”.
Consecuencias del cierre del estrecho de Ormuz
La ampliación del conflicto, con combates y ataques que involucran a Estados Unidos, Israel e Irán, incluyó el ataque de Israel al Líbano y la respuesta iraní contra infraestructuras energéticas en países del golfo y contra petroleros en el estrecho. Como resultado, petroleros y buques portacontenedores están evitando la zona, tras la cancelación de coberturas por parte de aseguradoras, lo que disparó las tarifas de transporte de petróleo y gas a nivel global.
El nerviosismo aumentó luego de informes de medios iraníes sobre declaraciones de un alto mando de la Guardia Revolucionaria Iraní, indicando que el estrecho de Ormuz estaba cerrado y advirtiendo que Irán dispararía contra cualquier barco que intentara pasar. Esa advertencia elevó el temor a interrupciones prolongadas en el suministro energético mundial.
Implicancias económicas y financieras
La combinación de un aumento sostenido del precio del petróleo y una mayor aversión al riesgo suele traducirse en:
- Presión sobre los mercados accionarios globales y mayor volatilidad.
- Fortalecimiento de activos refugio (bonos soberanos de países desarrollados, oro, dólar), y depreciación relativa de monedas emergentes.
- Incremento de costos energéticos y potencial impacto inflacionario, con efectos sobre la política monetaria según la persistencia del shock.
- Problemas logísticos y aumento de primas de seguro y fletes para el comercio marítimo.
En resumen, la escalada militar y la amenaza al paso por el estrecho de Ormuz intensifican el nerviosismo en los mercados financieros y energéticos. La duración y el desenlace del conflicto serán determinantes para evaluar el alcance de las consecuencias económicas globales.



