Se ha anticipado la contienda electoral de 2027. Que Patricia Bullrich haya salido a decir que Manuel Adorni tiene que adelantar la presentación de su declaración jurada es una causalidad directamente relacionada con la debilidad política del gobierno
Tal vez no hubiese ido por ese camino si el PRO no hubiera dado a conocer un comunicado en donde señalan que se «frena el cambio desde adentro con soberbia» o pidiendo sacrificios que no están dispuestos a hacer. Tampoco si no se hubiese visto el saludo tan efusivo entre Mauricio Macri y Patricia Bullrich, tras haber estado distanciados
Existe, además, el compromiso de Mauricio Macri, quien afirmó: «Nosotros no vamos a dejar de acompañar al gobierno ni avalar la vuelta al populismo»
Sin embargo, la distancia que han tomado de un tiempo a esta parte es, por lo menos, coincidente; y no es para menos, ya que cada vez se conocen más cosas del gobierno
Recientemente, el foco se ha puesto en esos audios que supuestamente hablan de un apoyo oficial a una movida mediática, la misma que ha movilizado al gobierno a sancionar medios o cerrar la sala de periodistas. Es un claro ejemplo de «haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago»
.
Este malestar político se profundiza con los constantes descubrimientos sobre Manuel Adorni y sus propiedades. Hubo una reunión de gabinete donde el gobierno nacional se mostró unido en una foto inicial, pero esto no se repitió en la segunda instancia. Ya se habla de nuevos encuentros y conferencias de prensa donde intentarán mostrar a Adorni como un cuadro políticamente «potable».
A través de comunicados en redes sociales, el PRO ha lanzado críticas muy duras mientras Patricia Bullrich recorre políticamente la zona que le compete. Para disimular lo que parece ser una estrategia, el presidente Milei salió a apoyar este recorrido de la dirigente. No son pocas las voces que creen que se busca desplazar a otros actores para que Bullrich quede, después de Victoria Villarruel, como la segunda en la línea de fuego política; no es impensado creer que ella aspira al 2027
.
Todo indicaba que la contienda electoral del año que viene se lanzaría después del Mundial, pero ningún analista político ni periodista acertó en esa previsión. El político está cada vez más avezado y es menos tímido: ya no solo niegan que sea momento de hablar de política, sino que ya empiezan a ejercerla; la teoría no coincide con la práctica. En encuentros pasados, hubo tonos de voz elevados entre el presidente y Patricia Bullrich, quien mantiene su independencia pero sigue muy ligada a Mauricio Macri
.
Aunque inicialmente se decía que Macri no quería ser candidato en privado, la falta de referentes que no hayan cambiado de línea política parece no dejarle otra opción. En este escenario, Bullrich aparece nuevamente cerca del PRO y de Macri. ¿Será ella, ni lerda ni perezosa, la candidata del espacio para el próximo año?.
La cuestión es que muchos le están soltando la mano al gobierno. Los únicos que permanecen en silencio son el Partido Justicialista y el kirchnerismo, que dejan que Adorni se «entierre» solo mientras el gobierno atraviesa su momento político más duro. En lo económico, tras las críticas de Cavallo, el ministro Caputo afirmó que en junio comenzará el «despertar económico» del país, esperando que las cifras del INDEC tiendan a la baja.
Se habla de una decantación de la macroeconomía en la microeconomía, pero la pobreza y la indigencia son palpables y se sienten en la calle. La crisis actual es lamentable: el consumo se ha retraído, al igual que los salarios de los trabajadores públicos y privados.
La situación es desesperanzadora, a menos que se comparta la esperanza de Caputo en un crecimiento a partir de junio. Hasta ahora, la estructura social y económica no ha tenido respuestas. El problema político sigue siendo el más grande en Argentina: una coyuntura en crisis.
El gobierno de Milei atraviesa una debilidad tan grande que Bullrich, olfateando esto, se aleja de la estructura. Ella sostiene: «Si no decimos la verdad, vamos a ser más de lo mismo de lo que venimos criticando». El PRO coincide con la postura de Macri y la distancia que marca Bullrich.
Mientras tanto, a Manuel Adorni ya «se le anima» todo el mundo: colegas y ministros por igual. Aunque Caputo salió a respaldarlo diciendo que la falta de una declaración jurada no frenará las inversiones, los rumores indican que Karina Milei estaría más dispuesta a «soltarle la mano» que el propio presidente.
Hay un «tufillo» extraño en el sostenimiento de Adorni, pero lo cierto es que esta situación debilita al gobierno día tras día. Esto recién comienza.



