El buque de guerra más grande y moderno del mundo, el portaaviones estadounidense USS Gerald R. Ford, ya está cerca de América Latina para unirse a un despliegue militar masivo que jaquea al narcotráfico de la región y al régimen de Venezuela, que podría sufrir ataques directos y se prepara para frenar «las amenazas imperiales».
En otra medida que eleva la tensión en la zona, el régimen de Nicolás Maduro ordenó este martes maniobras militares a gran escala en Venezuela, en lo que denominó la «fase superior» del «Plan Independencia 200», una maniobra que abarca operaciones por tierra, mar y aire para enfrentar lo que considera una «agresión colonial».
El Ford y los tres buques de guerra que lo acompañan llegaron a la región de influencia del Comando Sur de Estados Unidos este martes, dijo la Marina en un comunicado de prensa. Los barcos aún no estaban en el Mar Caribe, pero habían cruzado al área de operaciones del SouthCom, que incluye parte del Océano Atlántico y rutas de contrabando de drogas en el Pacífico.
«Estas fuerzas mejorarán y aumentarán las capacidades existentes para interrumpir el tráfico de narcóticos y degradar y desmantelar las organizaciones criminales transnacionales», dijo el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, en un comunicado.
El Pentágono había anunciado el 24 de octubre que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, había ordenado que el Ford se trasladara a la zona desde Croacia, donde estaba estacionado desde junio.
El Ford, que es el portaaviones más moderno y más grande de la Armada de Estados Unidos, es una verdadera “ciudad-fortaleza flotante” con 5.000 personas a bordo. Está acompañado por los destructores USS Bainbridge, USS Mahan y USS Winston S. Churchill.



