La Audiencia Provincial de Madrid condenó a Aldo Maximiliano Vannucci, ciudadano argentino de 46 años oriundo de Córdoba, a 433 años y once meses de prisión por cometer múltiples delitos sexuales contra 25 menores de edad. La sentencia histórica se dictó tras un juicio que expuso el modus operandi del denominado «monstruo del Fortnite».

El acusado contactaba con sus víctimas a través del videojuego Fortnite, donde les ofrecía regalos o dinero virtual para ganarse su confianza. Una vez establecido el vínculo, les daba PaVos –la moneda del juego–, skins y otros artículos a cambio de hacer videollamadas donde les pedía que se desnudaran.
Al entrar en confianza, los persuadía a realizar videollamadas donde debían exhibir sus genitales. Registraba el contenido, almacenándolo como «angelitos» y difundiéndolo después en redes de pedofilia.
Posteriormente, recopiló las imágenes, la mayoría pantallazos, en sus dispositivos personales –ordenador y móvil– y las aglutinó todas en una carpeta a la que bautizó con el nombre de ’Angelitos’. Finalmente, compartió el archivo con otros usuarios pedófilos a través del servidor MEGA.NZ.
La condena abarca 10 cargos por agresión sexual con penetración, uno perpetrado contra una adolescente de 16 años, hija de una conocida de Vannucci. Además, se le imputaron una decena de transgresiones por abuso sexual a infantes, 18 que incluyen engaños y sexting, siete por elaboración de pornografía infantil y 13 por ciberacoso o grooming.
«Se trata de un depredador sexual», aseguró la abogada de la defensa de los menores abusados frente a los juzgados de Madrid. «Hablamos de 26 menores afectados, de entre 10 y 11 años de edad, y uno de siete. Contactaba con ellos a través de videollamada de Fortnite, les pedía que se quitasen la ropa y que enseñasen sus genitales e hicieran poses de carácter sexual».
La resolución judicial lo obliga a compensar económicamente a los afectados, con 30.000 euros.



